Tu cuerpo es una máquina increíble que te permite realizar un gran número de actividades, por eso debes cuidarlo como se merece. Una de las partes más importantes de tu cuerpo son las articulaciones y estas pueden verse afectadas por el desgaste y el envejecimiento, causándote dolor y limitando tu movimiento. Por ello, para que las tareas cotidianas de tu día a día no te supongan un gran esfuerzo, es muy importante mantener tus articulaciones saludables. Desde Lanier Pharma queremos darte algunos sencillos tips (o consejos) para que puedas conseguirlo.
No esperes a tener molestias.
La mayoría de las personas esperan a tener molestias en sus articulaciones para empezar a cuidarlas, pero esto es un grave error. Si, aunque no tengas molestias, eres constante con la recomendaciones que te vamos a dar, es muy posible que consigas reducir el desgaste normal de tus articulaciones y, con ello, retrasas los dolores habituales que van surgiendo con el paso de los años.
1. Haz ejercicio moderado.
La mayoría de trabajos actuales nos hacen estar sentados delante de un ordenador durante ocho horas al día. Es importante que alternemos ratos sentados y ratos de pie. Si teletrabajamos, podemos hacernos con una mesa elevable para que sea más sencillo seguir trabajando de pie. En la oficina, podemos hacer paradas cada 30 minutos para estirar las piernas, ir al baño o dar unos pasos. Y, si diariamente, en tu tiempo libre, das un paseo de, al menos, 30 minutos, notarás la diferencia.
2. Mantén una alimentación saludable.
La alimentación juega un papel fundamental en la salud. Mantener una alimentación saludable es fundamental para tu salud articular. Recomendamos alimentos ricos en Omega 3, como los pescados azules; antiinflamatorios, como el aguacate (que tan de moda está ahora); y alimentos antioxidantes, como los cítricos.
3. Controla tu peso.
Lo normal cuando llevas una dieta equilibrada es que tengas un peso saludable. No olvides que tener sobrepeso influye de forma directa en tus articulaciones, ya que estas deberán soportar un peso superior para el que no están preparadas. Si sometes a tus articulaciones a este sobrepeso durante muchos años, las consecuencias pueden ser graves.
4. Tacones no, gracias.
Los tacones altos estilizan la pierna (eso dicen) pero aumentan el riesgo de caída (y fractura), son incómodos y ejercen una presión adicional sobre las rodillas. Si usas este tipo de zapato durante muchos años puedes estar causándote un problema articular.
5. Suplementa tus articulaciones.
Junto con los tips anteriores, es importante que tomes suplementos que mantengan la salud de tus articulaciones. Aquí tienes algunos que te pueden ayudar:
Colágeno UC-II. Previene el deterioro del cartílago articular. Mejora la función mecánica de la rodilla lesionada. Aumenta el grado de extensión de la rodilla artrósica. Reduce el dolor articular. Preserva la integridad del hueso de la rodilla patológica.
Ácido Hialurónico. Aumenta la viscosidad y elasticidad del líquido sinovial, protegiendo la superficie del cartílago y los tejidos blandos de los traumatismos articulares.
Glucosamina y Condroitina. Previenen la degradación del cartílago y favorecen la restauración de su matriz extracelular.
Vitamina D. Por su acción antiinflamatoria, aumenta tanto la calidad como la velocidad de cicatrización del cartílago.
Manganeso. Es un cofactor esencial para la síntesis de proteoglicanos para la formación de cartílago y hueso sano.
Cúrcuma. En estudios clínicos con cúrcuma, con actividad antioxidante y antiinflamatoria, se evidenció una disminución del consumo de AINES.
Todos ellos, y en las dosis recomendadas, puedes encontrarlos en ARTRINOX, la formulación más innovadora para tus articulaciones con un mecanismo de acción único que reduce el dolor y la inflamación de tus articulaciones.